Buscar Buscar Enviar por email Enviar por email Menu Menu Red de sitios Red de sitios Reloj Reloj Reloj Reloj Twitter Twitter WhatsApp WhatsApp Facebook Facebook Pinterest Pinterest Instagram Instagram Instagram Instagram Tumblr Tumblr Google+ Google+ Reproducir video Reproducir video Pausa Pausa Ver Ver Expandir Expandir Video Video Imagen Imagen Lista Lista Compartir Compartir Enviar Enviar Anterior Anterior Anterior Anterior Siguiente Siguiente Siguiente Siguiente Cerrar Cerrar Cerrar Cerrar Voy de Viaje Voy de Viaje En Familia En Familia En Pareja En Pareja Con Amigos Con Amigos Solos Solos En Avión En Avión En Auto En Auto Tips de Viaje Tips de Viaje Gastronomía Gastronomía Exóticos Exóticos Ciudades Ciudades Playas Playas Teens Teens Cuaderno de Viaje Cuaderno de Viaje Bus Bus Crucero Crucero Aventura Aventura
Escapadas

El Calafate, el reino de los hielos

El Calafate es uno de los centros que integra el triángulo turístico patagónico junto con Ushuaia y Puerto Madryn. Su mayor atractivo lo constituye el glaciar Perito Moreno, una de las maravillas naturales del mundo, pero tiene mucho más para disfrutar.

Por Christian Quinteros (Especial).

Quienes hemos tenido la posibilidad de estar en otras oportunidades en El Calafate, cada viaje a este recóndito pueblo de la Patagonia, situado entre la estepa y la cordillera, representa un disfrute para el espíritu viajero. La belleza natural que atesora justifica siempre el regreso. 

El movimiento de su aeropuerto, donde llegan más de cuatro vuelos diarios, demuestra el auge y crecimiento de la ciudad santacruceña. El primer grupo de turistas que recibió este destino provenía de Bélgica; fue en 1972, cuando los caminos para ingresar aún eran de tierra. Hoy, la ruta provincial 5 totalmente pavimentada es otra vía de acceso a esta ciudad, situada a 315 kilómetros de Río Gallegos. 

Así como el turismo, la población fue creciendo considerablemente. La ciudad cuenta con 25 mil habitantes, de los cuales el 15 por ciento son nativos y el resto, migrantes de otras provincias, principalmente de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe. 

El pueblo nació hace más de 100 años como una de las tantas postas que servían de paradores para las carretas que trasladaban la lana de las estancias patagónicas. Este sitio, particularmente, era identificado por la presencia abundante de un arbusto espinoso típico de la región, que en verano da un fruto morado dulce: el calafate. 

DATOS. Información útil para visitar El Calafate.

Mundo congelado

Cada viajero que llega a El Calafate lo hace con el único propósito de encontrarse frente a frente con una de las maravillas naturales del mundo: el glaciar Perito Moreno, situado dentro del Parque Nacional Los Glaciares. Es el mayor de todos los parques nacionales de Argentina con 726 mil hectáreas, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981.

Para llegar hasta esta mole de hielo salimos de la ciudad por la ruta provincial 11, un camino con leves ondulaciones en medio de un paisaje cuyos colores van del amarillo al marrón, propios de la estepa patagónica. Mientras avanzamos, a nuestra derecha las postales se completan con la presencia del lago Argentino con sus azuladas aguas turbias, producto de los sedimentos que arrastra (harina de roca), los cuales quedan suspendidos en la superficie dándole ese aspecto lechoso. Es el espejo de agua dulce más extenso del país, con 1.500 kilómetros cuadrados, casi tres veces más grande que toda la ciudad de Córdoba. 

De repente, la fisonomía del paisaje cambia y van apareciendo árboles de diversos follajes, lo cual señala el ingreso al bosque andino patagónico. Y en ese entorno aparece el majestuoso glaciar Perito Moreno. Recorremos unos 80 kilómetros hasta toparnos con el gigante de hielo, acercamiento directo por ruta que lo convierte en el glaciar más famoso y visitado de todos los glaciares que integran el denominado Campo de Hielo Patagónico, la tercera reserva de agua dulce del planeta, después de la Antártida y Groenlandia. 

El sistema de pasarelas con miradores nos hace detener a cada paso para admirar el frente sur de esta majestuosa formación que abarca 254 kilómetros cuadrados de hielo compacto, con 30 kilómetros de largo y paredes que llegan hasta los 70 metros de altura, desde donde constantemente se desprenden bloques que varían en tamaño, pero que al impactar en el agua nos hacen estremecer evidenciando el motivo que justifica estar parados nuevamente ante semejante belleza natural. 

Otra opción es navegar por el Brazo Rico del lago Argentino y acercarnos hasta la pared norte del Perito Moreno para obtener otra perspectiva de su magnitud. Si nos toca un día nublado, o nevoso, podremos observar más fácilmente las formaciones y grietas de las moles de hielo que resplandecen aún más, ya que tienen la particularidad de ser cuerpos que absorben gran cantidad de luz natural.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=sCuXu3dI_W4]
2016. Todos los derechos reservados.
La Voz.